martes, 30 de abril de 2013

HISTORIA DE UN ÁNGEL CAIDO

RECUERDO O SUEÑO?

Layla, recuerda que no todos los ángeles caídos son malos, ni horribles, recuerda que fue uno el que te ha salvado la vida....de repente, después de estas palabras, me a pareció en los parpados cerrados, impreso en fuego la imagen de aquel chaval , el chaval que me encontré cuando salí del bar , aquel chaval tan especial, con el tatuaje , y con lo que parecían unas alas de polvo. En esta imagen salia diferente, estaba de pie, con la misma ropa que llevaba puesta el día de nuestro extraño encuentro. Tenia las los brazos pegados a los lados y las alas, de un blanco azulado extendidas, como preparándose para echar a volar, los ojos cerrados y su cabeza levantada hacia arriba desafiando al cielo, desafiando al ser que le dio la vida. De golpe abrió los ojos, eran de un azul penetrante, como el mar, no tenia pupila y las alas se le extendieron aun mas. Empezaron a desaparecer como gotas y todo el se convirtió en agua con forma humana. De repente en un cegador rayo de luz y el chaval desapareció y en su lugar había un dragón de agua imponente. Media mas o menos 10 metros, con unas alas enormes y palmeadas, con unas patas fibrosas con tres garras en las patas delanteras y cuatro mas en las traseras. Me miraba fijamente esperando a que me acercara, plegó las alas, cerró los ojos y me habló, no movía la boca, sino que yo escuchaba lo que me decía, no articuló palabra, pero ellas flotaban en el aire. Su voz no era como yo me esperaba, no era rasposa ni muy grave y sobretodo no era de ultratumba, sino que era suave y delicada, hacia que se me erizaran los pelos de la nuca. De repente dijo:
- Layla, hacia tanto tiempo que quería hablar contigo- lo dijo en un suspiro- necesito advertirte de una cosa, porque no se cuando podré volver a hacerlo, hay gente mala, muy mala suelta por ahí, pero sobretodo hay gente que te quiere hacer daño, a ti, a mi Layla- de repente volvió a abrir los ojos, como asustado y se despidió- tengo que dejarte, pero volveré, te lo prometo- y una vez dicho esto, volvió a transformarse en un chico. Me miró una vez y me sonrió, una sonrisa preciosa, todo hay que decirlo, pero triste y una vez hecho esto, se fue, y dejó una pluma azul en el suelo, un recordatorio de que estuvo allí con migo.

Abrí los ojos, solo era un sueño, pero parecía real, como si estuviera pasando en aquel mismo momento. En mi cabeza aun sonaban las dos frases: fue uno el que te salvó la vida y la mas importante, mi Layla. Que significaba todo aquello? Que quería decir eso de que fue un ángel el que me salvó la vida? Y sobretodo, para quien seria yo tan importante, aparte de mi familia, como para llamarme así? Seguramente todo esto ha sido a causa del alcohol, pero el sueño era tan real, tendría que investigar todo esto, averiguar el porque mi madre no me ha explicado como murió mi abuela y sobretodo, tenia que recordar el todo lo que me habia dicho y enseñado ella. Me senté en la cama, tenia la cabeza espesa, las piernas y los brazos entumecidos, no paraba de darle vueltas a la cabeza sobre aquel extraño sueño, dejé que las sabanas se deslizaran por mi regazo, y sentada en una silla vi que mi madre estaba esperando mi despertar.